En algunos países de la Unión Europea existe un organismo encargado de garantizar el capital invertido en depósitos, en España es el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD); pero también existen instituciones análogas al Fondo de Garantía de Depósitos español en otros países. Por ejemplo, en Italia està el Fondo Interbancario di Tutela dei Depositi (FITD), o en Francia Le Fonds de Garantie des Dépôts et de Résolution (FGDR) entre otros.

El fondo de garantía de depósitos es un organismo, creado con la finalidad de garantizar a los inversores la recuperación de su dinero ante cualquier problema que pudiera afectar a la entidad. De hecho, este organismo cubre la inversión, hasta un límite, de las personas que hayan invertido su dinero en cuentas corrientes, depósitos y también otros productos.

¿Es realmente así para todos los Fondos?

Sin embargo, el Fondo de Garantía de Depósitos en Italia, es decir “Il Fondo Interbancario di Tutela dei Depositi (FITD) no es realmente un fondo, sino que es un simple acuerdo entre los bancos para intervenir en caso de quiebra de cualquier institución de crédito nacional.

A diferencia de algunos fondos bancarios europeos, que obligan a los bancos a pagar dinero en el fondo garantizado, en Italia el FIDT tiene fondos vacíos. Está claro que estos fondos fueron creados para intervenir en caso de quiebra de algunas instituciones bancarias, por lo que en caso de una crisis seria, no podrán intervenir. De hecho, las sumas disponibles para el FIDT que se utilizarán para hacer frente a cualquier interrupción bancaria y destinadas a reembolsar a los depositantes, están de solo unos pocos miles de millones de euros, lo que equivale a solo entre el 0,4% y el 0,8% del total de los fondos. De esto se deduce que las sumas disponibles en caso de una falla financiera no serían suficientes para cubrir los reembolsos de un banco pequeño. Está claro que toda esta “garantía” de FIDT solo puede funcionar en caso de incumplimiento por parte de bancos pequeños o la presencia de una fuerte falta de liquidez.

Las estadísticas dicen que un banco sólido debe tener el Core Tier (un indicador fiscal que mide la fortaleza de un banco) por encima del 6%, pero sobre todo un índice de solvencia superior al 8%. Varios bancos italianos tienen estos parámetros más bajos que el valor mínimo de seguridad y están aún más capitalizados. Por lo tanto, es fácilmente comprensible que, a pesar de la información positiva de los medios de comunicación sobre la solidez del sistema bancario italiano, esto sea frágil y corra el riesgo de empeorar la prolongación de la crisis actual o en comparación con el actual período de estancamiento económico.

Esta situación genera más sufrimiento incluso a bancos aparentemente más sólidos y, por lo tanto, parece bastante engañoso hablar de la existencia de una garantía absoluta sobre los depósitos de menos de 100.000 euros.